Caso Tlaxcala: 24 años de lucha por el derecho a la verdad y la justicia
Ciudad de México, 24 de marzo del 2026.- A casi 24 años de los hechos, víctimas, familiares y organizaciones de derechos humanos denuncian que el Caso Tlaxcala es uno de los ejemplos más graves y persistentes de violaciones al debido proceso, tortura y negación del derecho a la verdad en México. Este caso evidencia no solo la fabricación de culpables, sino también la resistencia institucional a esclarecer los hechos y a reconocer la responsabilidad del Estado.
El 13 de agosto de 2002, Jorge Hernández Mora, Mario Ricardo Antonio Almanza Cerriteño, Sergio Rodríguez Rosas, Oswaldo Francisco Rodríguez Salvatierra, Hugo Abraham Rodríguez Salvatierra y José María Cirilo Ramos Tenorio fueron detenidos de forma arbitraria por autoridades del estado de Tlaxcala fuera de su jurisdicción y sin órdenes de aprehensión. Durante su detención y traslado, fueron sometidos a tortura física y psicológicacon el objetivo de forzarlos a autoinculparse por delitos de secuestro que no cometieron.
Posteriormente, fueron exhibidos públicamente ante medios de comunicación como integrantes de una supuesta banda criminal, mientras se fabricaban pruebas en su contra. Desde el inicio, las víctimas denunciaron haber sido detenidas de forma arbitraria, incomunicadas y torturadas. Sin embargo, las autoridades ministeriales y judiciales omitieron investigar estos hechos, negando de manera sistemática el derecho de las víctimas y de la sociedad a conocer la verdad.
En 2008, las personas detenidas fueron sentenciadas a 77 años de prisión, con base exclusivamente en pruebas obtenidas bajo tortura. Esta condena consolidó una grave injusticia y profundizó la negación del derecho a la verdad, al validar judicialmente un proceso viciado desde su origen.
Las consecuencias de estas violaciones se han extendido por más de dos décadas:
- José María Cirilo Ramos Tenorio falleció en 2013 como consecuencia directa de las secuelas de la tortura durante su detención y padecidas durante diversos traslados.
- Hugo Abraham Rodríguez Salvatierra fue liberado por falta de pruebas y posteriormente forzado a abandonar el país tras recibir amenazas.
- Oswaldo Francisco Rodríguez Salvatierra recuperó su libertad en 2016, después de pasar 15 años en prisión injusta.
- Sergio Rodríguez Rosas, Mario Ricardo Antonio Almanza Cerriteño y Jorge Hernández Mora continúan privados de la libertad en centros penitenciarios de mediana y máxima seguridad, próximos a cumplir 24 años de prisión preventiva oficiosa.
Durante todos estos años, las investigaciones por tortura han sido sistemáticamente obstaculizadas. Actualmente existe un recurso de revisión (96/2025) ante un Tribunal Colegiado que debe resolver en favor de las personas aun presas. Las autoridades han intentado cerrar los casos, retrasar diligencias fundamentales y, recientemente, reclasificar el delito de tortura como abuso de autoridad, permitiendo su prescripción y garantizando la impunidad. Estas acciones constituyen una forma de encubrimiento institucional y una violación continua al derecho a la verdad.
En 2023, el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de la Organización de las Naciones Unidas determinó que la privación de la libertad en este caso fue arbitraria y solicitó la liberación inmediata de las personas que permanecen encarceladas. Asimismo, el Comité de Derechos Humanos de la ONU conoce actualmente del caso y se encuentra próximo a emitir una resolución.
A 24 años de los hechos, Sergio, Ricardo y Jorge, junto con sus familias, continúan exigiendo:
- Su libertad absoluta e inmediata.
- El reconocimiento oficial de los actos de tortura y de las violaciones al debido proceso.
- El derecho a la verdad, entendido como el esclarecimiento pleno de los hechos y la responsabilidad del Estado.
- La investigación y sanción de los responsables materiales e institucionales.
- La reparación integral del daño a las víctimas y a sus familias.
El Caso Tlaxcala no es un asunto del pasado: es una deuda vigente del Estado mexicano y una herida que permanece abierta en la memoria y justicia de este país. Cada día que Sergio, Ricardo y Jorge permanecen encarcelados es una afrenta contra la verdad, contra la dignidad humana y contra el Estado de derecho.
La sociedad no puede aceptar más impunidad. Tener personas inocentes presas bajo tortura no es justicia. Libertad para Sergio, Ricardo y Jorge.
- Fundar, Centro de Análisis e Investigación
- Red Nacional de Peritos/as y Expertos/as Independientes contra la Tortura
- Organización Mundial Contra la Tortura
- Siuat Yoltechikatli por los Derechos Humanos