Nicaragua
04.06.26
Informes

Nicaragua: Muerte del defensor indígena miskitu Brooklyn Rivera Bryan y desaparición de siete personas más

París-Ginebra, 3 de junio de 2026. Brooklyn Rivera Bryan, líder indígena miskitu y defensor histórico de los derechos de los pueblos indígenas y de los territorios ancestrales de la Costa Caribe Norte de Nicaragua, así como diputado y dirigente del partido indígena YATAMA, falleció bajo custodia de las autoridades nicaragüenses tras más de 32 meses de desaparición forzada y detención arbitraria. La Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH) y la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT), en el marco del Observatorio para la Protección de las Personas Defensoras de Derechos Humanos, condenan tajantemente las condiciones en las que se dió esta muerte y manifiestan su profunda preocupación por la desaparición de siete familiares y amigos de Brooklyn Rivera Bryan que reclamaban la entrega de sus restos mortales para garantizar una sepultura conforme a las tradiciones y ritos del pueblo miskitu.

La desaparición forzada, la detención arbitraria y las condiciones del fallecimiento del defensor Brooklyn Rivera vulneran de forma flagrante el derecho internacional y son una muestra más del nivel importante de represión que padece la sociedad civil nicaragüense y las personas defensoras de derechos humanos por parte del régimen Ortega - Murillo desde hace más de 8 años y que ha sido ampliamente denunciada por nuestras organizaciones. 

Brooklyn Rivera Bryan habría fallecido el 30 de mayo de 2026, tras permanecer desaparecido forzosamente durante más de 970 días. El Ministerio de Salud anunció su muerte pocos días después de que, junto con el Ministerio del Interior, divulgó por primera vez información sobre el paradero y el estado de salud extremadamente crítico del Sr. Rivera. Denunciamos firmemente esta grave situación, marcada por la desaparición del defensor y el ocultamiento de información sobre su condición, así como por el reconocimiento público de su estado de salud apenas días antes de su fallecimiento, cuyas circunstancias siguen sin esclarecerse debido a la ausencia de información independiente, verificable y confiable.

La muerte de Brooklyn Rivera, a quien tuve el honor de conocer, es el resultado de su desaparición forzada y la retención arbitraria de la que fue víctima por parte del régimen de Ortega y Murillo. Su fallecimiento no solo no puede quedar impune, sino que debe ser investigado y sancionado, además de que obliga a las organizaciones de derechos humanos a nivel regional y global a intensificar la tarea de protección de los defensores de derechos humanos en Nicaragua, así como a redoblar los esfuerzos por restablecer un orden democrático en ese país.”, declaró José Aylwin, Vicepresidente de la FIDH y miembro del Observatorio Ciudadano de Chile.

La situación sigue siendo extremadamente preocupante con la desaparición de siete familiares y allegados de Brooklyn Rivera Bryan, Westin Rivera, Alda López Bryan, Jordys Escobar Bryan, Eritza Coleman, Korny Valle Bushey, Jorge Webster y Florencia Sarmiento, después de que llegaran a Managua el 31 de mayo de 2026 para reclamar la entrega de los restos mortales de Rivera. Desde entonces, las autoridades no han proporcionado información oficial sobre la condición de estas personas.

“Estamos muy preocupados por la situación de los siete familiares y allegados de Brooklyn Rivera Bryan. Exigimos al régimen nicaragüense que revele inmediatamente su paradero, garantice su integridad y su salud, y proceda a su liberación inmediata, así como a la de las demás personas defensoras indígenas, opositoras políticas y personas defensoras de derechos humanos detenidas arbitrariamente en Nicaragua”, declaró Olga Valle, Directora de Urnas Abiertas, organización nicaragüense miembro de la FIDH.

Las organizaciones remarcan que la muerte de Brooklyn Rivera Bryan se dió bajo custodia estatal y recuerdan al Estado de Nicaragua su obligación de llevar a cabo una investigación independiente, garantizar una autopsia transparente y devolver inmediatamente los restos mortales a su familia.

El caso de Brooklyn Rivera no es aislado, responde a los patrones de crímenes de lesa humanidad que han sido perpetrados por el Estado de Nicaragua, que incluyen detenciones arbitrarias e ilegales, desaparición forzada y el sometimiento a tortura, tratos crueles e inhumanos contra las personas presas políticas. El líder indígena es el séptimo preso fallecido bajo custodia del Estado.

“La comunidad internacional debe adoptar una postura firme y exigir rendición de cuentas por la trágica muerte del defensor de los derechos humanos Brooklyn Rivera,  tras años de detención arbitraria y de retención de información sobre su situación - circunstancias que plantean serias preocupaciones sobre posibles actos de tortura y otros malos tratos durante su desaparición forzada. Es imperativo que se lleve a cabo una investigación independiente e imparcial para esclarecer los hechos, garantizar la justicia y asegurar la protección de su familia”, declaró Carin Benninger-Budel, secretaria general adjunta de la OMCT.