Informe Anual 2025
09

Apoyo a las víctimas y testimonios de sobrevivientes

0

nuevas personas beneficiarias se incorporaron al programa, incluidas 116 víctimas directas (31 de ellas en detención) y 67 víctimas indirectas que solicitaron diversas formas de asistencia de SANAD.

0

nuevos casos de asistencia social fueron abiertos.

0

nuevas personas beneficiarias accedieron a asistencia médica.

En 2025, el programa SANAD de la OMCT, que proporciona una amplia asistencia directa a víctimas de la tortura y malos tratos en Túnez, continuó prestando apoyo integral a víctimas de la violencia institucional en el país.

Se incorporaron al programa 183 nuevas personas beneficiarias, incluidas 116 víctimas directas (31 de ellas en situación de reclusión) y 67 víctimas indirectas que solicitaron distintas formas de asistencia a través del programa. Se abrieron 68 nuevos casos de asistencia social. Se comenzó a prestar asistencia psicológica a 27 personas más. Se ha brindado acceso a asistencia médica a 46 nuevas personas beneficiarias, y se ha ofrecido apoyo jurídico a 60 nuevas personas beneficiarias.

La familia de Adel

Adel, de 46 años, pasó casi tres años en prisión, donde fue sometido a malos tratos. Su esposa, Noura, de 40 años, estuvo cinco años encarcelada sin poder acceder a la atención médica que necesitaba para atender su problema de salud. Como consecuencia, sus dos hijos (Lina, de 10 años, y Youssef, de 11) crecieron en una situación de privación e inseguridad emocional. Tras ser liberada, la pareja se vio estigmatizada y abandonada a su suerte para afrontar las consecuencias sociales, psicológicas y médicas de su calvario.

Ante esta vulnerabilidad multidimensional, el programa SANAD prestó apoyo psicológico integral y progresivo a toda la familia, a la que ofreció un espacio seguro para la escucha y la reconstrucción, además de la atención médica necesaria para atender la deteriorada salud de Noura.

El SANAD también brindó a Noura la oportunidad de participar en programas de alfabetización para su rehabilitación social y empoderamiento, en colaboración con un programa estatal especializado, lo que le permitió adquirir las competencias básicas esenciales para fomentar su autonomía.

Además, se prestó apoyo a Adel para abrir una pequeña tienda donde vender productos de higiene y del hogar, lo que fue un paso clave para su proceso de estabilización socioeconómica. Este proyecto fortaleció tanto los recursos de la familia como su sentido de la dignidad, la responsabilidad y la esperanza hacia el futuro. La familia está embarcándose ahora en un proceso de reconstrucción sostenible.

La OMCT pone gran empeño en apoyar a las víctimas de la tortura y sus familias cuando las instituciones estatales no las reconocen como tales ni les ofrecen justicia y reparación. Cuando los miembros de la Red SOS‑Tortura y otros asociados no disponen de los recursos necesarios para responder, remiten los casos a la OMCT, que presta asistencia por conducto de su Fondo de Asistencia a las Víctimas.

La OMCT brinda a estas víctimas apoyo integral, también mediante intervenciones jurídicas y de defensa, con el fin de alentarlas a avanzar positivamente en la búsqueda de justicia. Estas intervenciones específicas también pueden impulsar cambios sistémicos más amplios, pues tienen el potencial de reforzar las medidas de prevención contra la tortura o de abolir leyes ilegítimas y prácticas ilícitas.