Alerta: 7 defensor@s siguen encarceladas un año después de la represión en Belarús
Belarús
28.05.21

Belarús: Marfa Rabkova, encarcelada por documentar violaciones de derechos humanos

Actualización a 17 de agosto de 2021: a fecha de hoy, Marfa Rabkova lleva ya 11 meses en prisión, lo que le ha provocado diversos problemas de salud. Marfa no ha podido despedirse de su padre y de su abuela, recientemente fallecidos. Pese a ello, ha rechazado repetidamente la proposición de las autoridades de admitir su culpabilidad a cambio de ser liberada.

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Marfa Rabkova lleva sin ver a su marido Vadzim desde el 17 de septiembre de 2020, cuando unos diez enmascarados del Departamento Principal para la Lucha contra el Crimen Organizado y la Corrupción detuvieron violentamente a la pareja cuando volvía a su casa en Minsk. Los metieron en dos vehículos diferentes y, aunque Vadzim fue puesto en libertad al día siguiente, a Marfa la enviaron al centro de detención preventiva de Okrestina, en Minsk, conocido por la tortura y los malos tratos contra manifestantes perpetrados en agosto de 2020. Sigue privada de libertad, acusada de “formar a personas para su participación en disturbios masivos o financiar este tipo de actividades”.

El motivo real por el que Marfa, de 26 años, sigue en este centro es el papel que ha desempeñado en la coordinación del voluntariado en Viasna (“primavera”, en bielorruso), un destacado grupo de derechos humanos en Belarús. Su carisma y espíritu de equipo llamaron la atención de muchos, que acabaron por unirse a la organización como voluntarios para garantizar el respeto de los derechos humanos en el país. Junto con otros integrantes de la comunidad de derechos humanos, Marfa lideró al grupo de voluntarios de Viasna en el monitoreo independiente de las elecciones presidenciales del 9 de agosto de 2020.

Cuando las autoridades comenzaron la campaña nacional de brutal represión de las manifestaciones que cuestionaban el resultado electoral, los voluntarios monitorearon las reuniones pacíficas y documentaron los casos de tortura y malos tratos sistemáticos contra los miles de manifestantes detenidos. En resumen, trabajaron para destapar las graves violaciones de derechos humanos cometidas por las autoridades de Belarús.

Las imágenes de los noticiarios de la época muestran a Marfa llevando paquetes de comida a los centros de privación de libertad y diciendo: “Los presos políticos tienen un acceso limitado a la información, y están prohibidas la correspondencia y las visitas. Para ellos, un paquete no es solamente comida, son noticias del exterior, significa «estamos contigo, no te olvidamos; sé fuerte»”.

Marfa es ahora una de las personas entre rejas (irónicamente, en el mismo lugar al que llevaba los paquetes que ella misma preparaba), privada de todo contacto con el mundo exterior. Cinco meses después de su detención, el Comité Estatal de Investigación de Belarús ha presentado nuevos cargos en su contra para alargar su privación de libertad. Hasta la fecha, no ha comparecido ante un juez y se le han negado las visitas de su marido y de cualquier otro familiar.

En abril, finalmente se le permitió escribir a Vadzim. En la carta, Marfa, que ha perdido 12 kg desde su detención, habla de superar el dolor y la desesperanza iniciales que se ha esforzado en ocultar: “Eso desaparece. Ahora la sonrisa no solo la llevo en la cara, sino también en el alma”. Según una antigua compañera de celda, “Marfa Rabkova es la encarnación del autosacrificio y la fuerza de voluntad. Cuando nos despiertan a las 6 de la mañana, muchos presos intentan dormir cinco minutos más. Marfa se levanta inmediatamente, hace la cama, se viste, lee y escribe hasta las 10 de la noche en los ratos libres que tiene”.

Su marido no pierde la confianza: “Marfa tiene mucha energía. No va a dejarse vencer”.

Marfa fue una de las primeras integrantes de Viasna en ser blanco de ataques. Desde entonces, ha habido muchas más detenciones, redadas en casas y otros tipos de hostigamiento en la brutal campaña contra las voces críticas en Belarús. Se ha forzado al exilio o se ha privado de libertad a las personas defensoras de derechos humanos y quienes han decidido quedarse saben que en cualquier momento pueden detenerlos o procesarlos.

¡Únase a nuestra petición para que se ponga en libertad a Marfa Rabkova ya!

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