Níger
04.02.26

Níger: Activista y símbolo regional de la resistencia pacífica encarcelado por enfrentarse a los gobiernos

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Moussa Tchangari, defensor de los derechos humanos en Níger, ampliamente reconocido como una voz destacada de las reivindicaciones del pueblo nigerino en favor de la democracia, la seguridad, la soberanía sobre los recursos y la independencia, fue detenido arbitrariamente el 3 de diciembre de 2024 por expresar opiniones críticas con las autoridades gobernantes. Ese mismo día, Moussa Tchangari fue sometido a prisión preventiva en la cárcel de Filingué, a 170 kilómetros de Niamey, donde permanece recluido arbitrariamente en detención previa al juicio. Si es declarado culpable de conspiración y espionaje a favor de potencias extranjeras, podría enfrentar la pena de muerte.


Una vida dedicada al compromiso cívico

Moussa Tchangari es un destacado periodista y secretario general de Alternativas Espacios Ciudadanos (AEC), una de las organizaciones de la sociedad civil más importantes de Níger y miembro del grupo de trabajo de la OMCT sobre migración y tortura desde 2019.

Su trayectoria como defensor de los derechos humanos comenzó en la década de 1990, en una época de agitación política. Como líder estudiantil de la Unión de Estudiantes Nigerianos (UNS), luchó sin miedo por la democratización junto con los sindicatos de trabajadores. En 1991, cofundó la Asociación Nigeriana de Derechos Humanos (ANDDH), la primera organización de derechos humanos de Níger. Su voz se hizo más fuerte enlos años siguientes, especialmente a través del periodismo, ya que ha desempeñado un papel fundamental en la defensa de los derechos de los migrantes que cruzan Níger como país de tránsito hacia Europa.

A través de su trabajo, Moussa Tchangari se ha convertido en un símbolo regional de la resistencia pacífica. Ha criticado valientemente las políticas gubernamentales sobre la inseguridad, la extralimitación militar y la reducción del espacio cívico en toda la región del Sahel. Aboga no solo por las libertades políticas, sino también por la soberanía de los recursos, el Estado de Derecho y el derecho de la sociedad civil a operar de forma independiente. Su reputación le ha valido el respeto como modelo a seguir para las personas defensoras de derechos humanos en toda África Occidental. 

Un golpe de Estado y una represión

El 26 de julio de 2023, Níger sufrió una ruptura política cuando la Guardia Presidencial dio un golpe de Estado y detuvo al presidente Mohamed Bazoum. El general Abdourahamane Tchiani se autoproclamó líder de una nueva junta militar, iniciando una era marcada por la represión de la oposición, los medios de comunicación y la disidencia pacífica.  

Las autoridades han reprimido cada vez más las voces independientes, deteniendo arbitrariamente a personas defensores de derechos humanos, periodistas y críticos contra el gobierno. Los líderes golpistas han prohibido las manifestaciones de las organizaciones de la sociedad civil y de los partidos políticos de la oposición y han dispersado violentamente a ciuadanos durante las protestas, violando el derecho de los ciudadanos a reunirse pacíficamente.

Las autoridades militares nigerinas no han cumplido su compromiso de respetar los derechos humanos y proteger las libertades civiles, y han aplicado una represión sistemática contra los antiguos funcionarios del régimen y las voces críticas. Esta represión generalizada pone de relieve los riesgos cada vez mayores a los que se enfrentan los actores de la sociedad civil como Moussa Tchangari, ya que la disidencia se responde con represión en lugar de diálogo. 

La noche que vinieron a por él

El 3 de diciembre de 2024, Moussa Tchangari fue detenido en su domicilio de Niamey, capital de Níger, por al menos tres hombres armados vestidos de civil que se identificaron como policías. Le confiscaron el teléfono, el ordenador portátil y la maleta, le pusieron una capucha y se lo llevaron. Cuando pidió ver la orden de detención, le dijeron que no era necesaria. El arresto se produjo a su regreso de Abuja (Nigeria), cuando agentes de seguridad rodearon su casa e impidieron el acceso antes de llevarlo a un destino desconocido. 

Su paradero y su estado fueron desconocidos durante dos días, hasta el 5 de diciembre de 2024, cuando fue localizado en el Servicio Central de Lucha contra el Terrorismo y la Delincuencia Organizada Transnacional en Niamey. El 3 de enero de 2025, el Tribunal Superior de Niamey le imputó varios delitos graves: “conspiración criminal en relación con una empresa terrorista”, “socavar la defensa nacional”, “conspirar contra la autoridad del Estado mediante el espionaje con potencias enemigas”, así como cargos adicionales como «”spionaje con países enemigos”. Si es declarado culpable, podría enfrentarse a una pena de entre 5 y 10 años de prisión, o incluso a la pena de muerte por el cargo más grave. 

Esta no es la primera vez que Moussa Tchangari es detenido: en 2015 pasó diez días recluido en la Brigada Antiterrorista de Niamey tras conceder una entrevista a Radio France Internationale sobre los jefes tradicionales detenidos en la región de Diffa. Fue acusado de atentar contra la defensa nacional, un delito capital según la legislación de Níger, antes de ser puesto en libertad provisional. Ha sido objeto de repetidas persecuciones por ser una voz crítica contra la junta militar en el poder y por denunciar anteriormente la situación humanitaria en las zonas atacadas por Boko Haram. 

Condiciones penitenciarias duras y aislamiento

Moussa Tchangari se encuentra actualmente en prisión preventiva en la cárcel de Filingué, a unos 170-180 km de Niamey, tras haber sido acusado formalmente en enero de 2025. La lejanía de este lugar dificulta especialmente el acceso a representación legal y las visitas de familiares.

Su detención sigue la pauta de detenciones arbitrarias y malos tratos a activistas de la sociedad civil en Níger desde el golpe militar. La prolongada duración de su detención suscita graves preocupaciones sobre el respeto de las garantías procesales y de un juicio justo con arreglo a las normas internacionales de derechos humanos. 

Llamamientos mundiales para su liberación

Organizaciones internacionales, entre ellas Amnistía Internacional, Human Rights Watch, la Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH) y la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT), condenan la falta de transparencia, denuncian la prolongada prisión preventiva y afirman que los cargos tienen como objetivo principal silenciar su defensa de los derechos humanos. 

Las autoridades no han justificado su detención prolongada a causa de la ambigüedad de las leyes de seguridad nacional. Los intentos de sus abogados de impugnar la jurisdicción y anular el caso han sido rechazados hasta ahora por los tribunales nigerinos, y actualmente hay recursos pendientes. Los grupos de derechos humanos siguen exigiendo su liberación inmediata e instan al régimen a retirar todos los cargos. 

Más que un activista

Más allá de su activismo, Moussa Tchangari es conocido por su profundo compromiso con la educación cívica y la participación comunitaria, a menudo a través de programas de radio y diálogos públicos. Anteriormente, impartió un curso sobre derechos humanos en la Academia de Policía de Niamey y participó en seminarios regionales sobre gobernanza democrática y acción humanitaria en África Occidental, incluyendo Nigeria y Costa de Marfil. Su compromiso de larga data con una reforma pacífica y centrada en los ciudadanos demuestra no solo su activismo profesional, sino también su dedicación personal a una Níger democrática.

¡Únete a nuestro llamado por la liberación de Moussa Tchangari!